mPNS para el Dolor Postraumático
mPNS (Estimulación Magnética de Nervios Periféricos) para el Dolor Postraumático
El dolor postraumático es un dolor crónico o persistente que aparece después de una lesión, cirugía, aplastamiento/compresión, laceración nerviosa u otro evento traumático. La mPNS es una terapia de neuromodulación no invasiva que utiliza pulsos magnéticos focalizados para modular la señalización de los nervios periféricos y reducir el dolor como parte de un plan de manejo multimodal.
¿Qué es el dolor postraumático y cómo se desarrolla?
Es dolor persistente directamente relacionado con una lesión previa en los tejidos o en los nervios, que puede incluir características neuropáticas (ardor, dolor punzante) y componentes nociceptivos (dolor sordo, dolor mecánico).
Mecanismos: el daño o la sensibilización de los nervios periféricos, la sensibilización central maladaptativa, la inflamación persistente, el atrapamiento por tejido cicatricial, la formación de neuromas y las alteraciones en el control motor contribuyen al dolor continuo.
Síntomas comunes
- Quemadura, descarga eléctrica o dolor punzante en o irradiado en el lugar de la lesión
- Hormigueo, entumecimiento o aumento de la sensibilidad (alodinia/hiperalgesia)
- Dolor persistente, rigidez o dolor mecánico al moverse
- Debilidad muscular, calambres o limitaciones funcionales cerca de la zona lesionada
- Alteraciones del sueño, cambios de humor y evitación de actividades debido al dolor
Cómo el dolor postraumático afecta la vida diaria
Límites: volver al trabajo, al deporte y a las tareas diarias (levantar pesas, agarrarse, caminar, vestirse)
Disminuye la movilidad y la independencia; Aumenta el riesgo de caídas o lesiones cuando la sensibilidad se ve afectada
Causa alteraciones del sueño, fatiga, ansiedad y disminución de la calidad de vida
Aumenta el riesgo de discapacidad a largo plazo, aislamiento social y aumento del uso de servicios sanitarios
Estadísticas y prevalencia
La prevalencia varía según el tipo de lesión, el entorno y los criterios; Muchos estudios informan de tasas sustanciales de dolor crónico tras traumatismos, cirugía o lesión nerviosa.
Ejemplos:
- Dolor crónico y trastorno de estrés postraumático (TEPT) suelen presentarse juntos. En algunos grupos de pacientes —como los veteranos— se observa una alta superposición entre el dolor crónico y el estrés postraumático. [1]
- Las condiciones específicas de dolor neuropático postraumático (por ejemplo, dolor neuropático trigémino postraumático) muestran una prevalencia variable entre estudios (se reporta que suele variar entre los 10% bajo según la cohorte). [2]
Opciones de tratamiento comunes
Cuidados fundamentales
Rehabilitación multimodal: terapia física gradual, terapia ocupacional, modificaciones ergonómicas y entrenamiento funcional progresivo
Optimización del sueño, el estado de ánimo y el ritmo de actividad; psicología del dolor o TCC para afrontar el dolor
Terapias farmacológicas
Agentes neuropáticos (duloxetina, gabapentina/pregabalina, antidepresivos tricíclicos), agentes tópicos (lidocaína, capsaicina) y AINEs/analgésicos sensatos según se indique
Alternativas intervencionistas y de procedimientos
Bloqueos con anestésicos locales o nerviosos, inyecciones de esteroides, tratamientos para neuromas, ablación por radiofrecuencia o descompresión mínimamente invasiva para el dolor relacionado con atrapamiento o cicatrices.
Revisión quirúrgica o manejo del neuroma cuando se identifica una lesión estructural y la atención conservadora falla
Neuromodulación avanzada
Estimulación del nervio periférico (implantable) o neuromodulación no invasiva (incluyendo mPNS) como complementos para casos refractarios
Se recomienda la coordinación multidisciplinar para el dolor postraumático complejo.
¿Qué es la terapia mPNS y cómo funciona?
El tratamiento mPNS emite pulsos magnéticos enfocados sobre los nervios periféricos o ramas nerviosas afectadas para alterar la excitabilidad nerviosa e interrumpir la señalización maladaptativa del dolor. Su objetivo es reducir la sensibilización periférica y la amplificación central aguas abajo sin implantación ni fármacos sistémicos.
Posibles beneficios de mPNS para el dolor postraumático
Reducción dirigida de los síntomas de dolor neuropático y de incisión/atrapamiento (ardor, punzante, alodinia)
Mejora de la función local y tolerancia a la rehabilitación al reducir el dolor durante la actividad
Perfil bajo de efectos secundarios sistémicos en comparación con la farmacoterapia a largo plazo
Terapia ambulatoria no invasiva que puede combinarse con tratamientos farmacológicos, físicos y psicológicos
Duración habitual del tratamiento y resultados esperados
- Evaluación clínica para confirmar los mecanismos del dolor y detectar contraindicaciones (por ejemplo, dispositivos electrónicos implantados incompatibles).
- Serie de breves sesiones ambulatorias (los protocolos varían); Muchos pacientes informan de una reducción gradual de los síntomas a lo largo de días o semanas.
- Los mejores resultados son cuando mPNS se integra en un plan individualizado y multidisciplinar. Los efectos secundarios son poco comunes y generalmente leves (molestias locales temporales o parestesia transitoria).
Candidatos Potenciales para el Tratamiento
Pacientes con dolor postraumático o postquirúrgico persistente con características neuropáticas que presentan alivio incompleto de medidas conservadoras o que prefieren adjuntos no invasivos.
La selección adecuada del candidato requiere evaluación del clínico.
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